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viernes, 9 de mayo de 2014

LA PUERTA ENTREABIERTA

Casi al final de la calle
la luz de una ventana
viste al jardín
y a la noche recién llegada.
Mientras los aromas de la cocina
acucian las sutilezas de mi olfato
escucho el canturreo
de una triste melodía
de una mujer
que sale a recoger perejil y tomillo
encontrándose sorprendidas 
nuestras miradas.













Casi sonriendo le digo:
"Busco un lugar 
donde terminar de escribir mi cuento".
Ella me mira sin decir nada
permitiendo que hable su puerta
dejándola entornada.

Vicente Corrotea A.

Fotografía Colección de Google.