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miércoles, 2 de mayo de 2007

No me pidas

No me pidas poemas de alba
y primaveras.
No me pidas que describa
el rumor de una gota de rocío
bajando por la espalda
de una hoja de junco
cayendo al río.

Mis poemas tienen rabia contenida
y soledades,
tienen el sueño de los sencillos
y el recuerdo de los ausentes.
Mis poemas
son de barro y de sudor
Tienen olor a sexo
y a la ñipa del camino.
Son casi la espera sagrada
de la madre preñada
y, como a esa madre,
las palabras preñan mi alma
y con gozos y locuras
pretenden correr por la existencia
convertidas en metro, calles,
obreros ruidosos, oficinistas callados,
escuelas, barrios,
amores repentinos, amores eternos,
música y silencio,
vida y muerte.