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domingo, 9 de julio de 2017

UN LIBRO SOY

Un libro abierto soy
sobre tu vientre,
tal vez breviario de oraciones olvidadas,
o poemas de vida 
o tal vez de muertes que no fueron anunciadas
por campanarios enmudecidos.














Pero soy 
la verídica historia personal,
la postrera en papel escrito
que refleje nuestro abrazo consolidado,
tan especial en este trance.

Solo un libro soy
que se quema página a página,
concediéndonos lo asombroso de cada uno 
en este momento
tan pequeño y eterno.

Autor: Vicente Corrotea 

Imagen tomada de la colección de Google


jueves, 16 de abril de 2015

DE SOL Y DE OTROS




El sol de la tarde
va dejando
almas sombrías.



Las flores anfitrionas
se marchan
hasta otra primavera.





Durante la estación estival
laboran las hormigas
agnósticas.




Autor: Vicente Corrotea A.
Fotos 1 y 2 de Clayton Mansnerus,
          3 de Luis Manuel Rodríguez.


miércoles, 1 de abril de 2015

DOS HAIKUS






El tren del tiempo
sólo tiene pasajes de ida
y corre muy de prisa.




La lluvia nocturna
cae y cae
cincelando recuerdos.


Autor: Vicente Corrotea A.
Fotos de la Colección de Google.




martes, 17 de marzo de 2015

CUANDO

Cuando tus brazos
se crucen con los míos en despedida
ya no seré tu amante.

Cuando mis versos
marchen de pecho en pecho
dejarán de ser míos.







  
Cuando la lluvia
escriba sobre mi carne
es que ha llegado el invierno.

Cuando mis cenizas
las sople el viento sobre el mar
todo será olvido.

Autor: Vicente Corrotea A.

Fotografía tomada de la colección de Google






viernes, 3 de octubre de 2014

BIODANZA

Va pasando la noche de siglos 
de racionalismos patriarcales
que pretendieron empalidecer el sol
levantando muros
y banderas de rivalidades infinitas
y moralidades opresoras.

La nueva aurora
nos guía por antiguas avenidas
conduciendo nuestros cuerpos y corazones
haciéndonos fraternos destinatarios
de la biodanza.
Descalzos nuestros pies
sentimos el profundo latido de la tierra viva
que sueña volver a vestirse
con el encanto original
tanto tiempo mancillado
por la avaricia y el orgullo 
de los humanos.  








Hoy en un círculo sagrado, 
desnudos de fatuidades y soberbia,
evocamos en nuestros sueños
y en el fondo de la historia
la sabiduría del ancestral lenguaje 
del cuerpo y la conciencia
en el rito de la música y la caricia.

Autor: Vicente Corrotea A.

Fotografía de la Colección de Google

sábado, 27 de septiembre de 2014

TUS PIES

Mientras por mis venas circula el sol bermejo
y simientes solitarias se estremecen
en mis páramos
veo tus pies desnudos,
despertando presencias dormidas
si tus pasos se acercan a mi ventana rota, 
estremeciendo mis rincones 
de sombras quietas.











Pero no canto sólo a tus pies
también a tu cintura de cántaro 
y de canciones lejanas, 
que asedian mis sueños
tras tu cerco de zarzamora
que con mi fuego iré quemando
hasta descubrir tu huerto consentido
con bríos de primavera
afanados por el viento.


Autor: Vicente Corrotea A.

Fotografía seleccionada de Google.

domingo, 25 de mayo de 2014

DÓNDE LAS PALABRAS

Quisiera rehuir este tiempo retorcido
como sendero estrecho
que sube, baja y sube
por los montes
entre piedras y cardos,
sin luna por las noches,
sin nubes por el día,
sin que pueda rescatar 
mi sosiego, 
mi sonrisa
y el empleo de las palabras.

Autor: Vicente Corrotea

Fotografía de la colección de Google.

domingo, 6 de abril de 2014

LLEGASTE

Imaginaba cómo sería:
consentida, adusta, alegre, cumplidora, 
aunque no me importaba su creación.
De algo estaba seguro: La amaría
toda mi vida.
Incendios, sequías, escasez, deterioros,
viajes largos, sortilegios adversos...
y seguiría amándola.

Cuando las espigas estaban maduras
ella llegó
y lentamente mi corazón la fue reconociendo
en palabras y silencios,
alejada de máscaras y extremos,
sus pasos eran verdes, empapados de albas.
No evitamos las batallas que da la vida
y aprendimos a fabricar espadas.
(O tal vez eran rosas).
Espalda contra espalda las blandimos
defendiéndonos de la algarabía vulgar,
de las certidumbres ajenas,
de las luces de los nuevos mercados.
Fuimos construyendo
nuestra patria familiar. Juntamos
piedras, ladrillos y argamasa,
e hicimos fuego
y fue de calor la casa
y soberanos los proyectos
con tres destinos encomendados.

Pero sobrevino un tiempo
en que juntos no cantábamos 
las mismas canciones,
y la áspera rutina empañaba las celebraciones
y los ritos no eran reemplazados.
La complacencia se confundió
con los deberes.


Al cabo de un período, el tiempo sabio
nos devolvió las miradas
y un poco de inocencia, 
nos regaló el fervor, 
las travesuras y las sonrisas.
Habíamos tenido nuestro propio invierno.
Se veían brotes nuevos
y salimos a las plazas, al teatro,
comentamos libros.
Volvieron los amigos.

Nuestra casa, pintada de blanco y de sol,
guarda los lirios y jacintos que se asoman.
Así espero las mañanas, las tardes y las noches.
Son los placeres de cada día
en una hiedra de abrazos.

Vicente Corrotea A.


viernes, 7 de febrero de 2014

EL CAMINO DEL POETA

El camino del poeta
no es siempre frecuentado
ni tiene música de estrellas
sino el ritmo de sus pasos.
No ama el agua quieta
sino aquella de las montañas
que canta entre piedras y hierbas,
entre su vientre y el alma.













El poeta es alguien con hambre
y con hambre nos deja.

Vicente Corrotea A

Fotografía de la colección de Google


lunes, 30 de diciembre de 2013

SERÁ UNA MAÑANA

Los años siguen pasando 
unos tras otros
recordándote como la gran sorpresa,
almácigo iluminado por el cielo
en medio de mi anhelante sendero.

Te visitó el duende de las oscuridades,
cuando mujer te hiciste, 
aprisionando tu sueño
de sonreir como madre.
Mi dolor de padre me hizo tu hermano
y juntos verificamos
nuestras propias heridas
de cielos rotos y brumas invernales.


Detrás de las campanas abandonadas
sale el sol nuevamente
y se convierte en harina el trigo molido
para alimentar la esperanza sin tregua
de una vida que llevarás en tu vientre.
Y cuando tu sueño tenga su cumplimiento
oirás el mejor concierto de zorzales
en una mañana desnuda y clara.

Vicente Corrotea A


Fotografía de mi hija María Valeska

viernes, 29 de noviembre de 2013

GUITARRA





En su rincón, dormida,
descansa la guitarra,
inadvertida.

Vicente Corrotea A


Fotografía de la colección de Google

lunes, 16 de septiembre de 2013

11 DE SETIEMBRE DE 1973

(Sé que cuando haces un poema no tienes que explicar nada. Sólo quiero decirte que éste, el de mas abajo, lo escribí como lo publico, sin mayores búsquedas de palabras, entre llorando y rabioso, entre apretando mis dientes y desahogándome e incapaz de ser mejor, más valiente. Aunque hoy día creo que en esas reuniones clandestinas y humanitarias, en la recitación de poemas que parecían ser mirados por tantos ojos negros y tocados por manos callosas, deben haber brotados pequeñas semillas).

Llevo un vegetal escondido,
patrimonio secreto para los años que siguen
abriendo una vez más la puerta de esta carne rescatada
para la fraternal compañía.

Hace cuarenta años
dos aves de hierro -hawker hunter- interrumpieron nuestros sueños 
destruyendo la casa de los presidentes elegidos,
y al paso de la tropa uniformada y obediente
fueron cayendo sobre el rostro de la tierra
maestros de escuela, obreros y campesinos, periodistas y poetas, niños y mujeres.



Hoy, en la lista onomástica faltan mil nombres
y las rosas rojas de esposas, madres, padres, hermanos, amigos y vecinos
se quedan en las manos arrugadas de tantos inviernos,
esperando saber dónde están los huesos queridos para honrarlos.
Tal vez quedaron en el desierto y se secaron, 
o en la húmeda tierra y la alimentaron,
o en la oscuridad marina espantaron al caballito de mar,
testigo de los sacos que contenían cuerpos humanos.
Horror, temor y silencios desde hace cuarenta años.
La voz oficial sugiere que ya es tiempo de los olvidos
para vivir tranquilos, 
que los recuerdos nos dividen, que en las calles no hay orden,
pero nuestros muertos nos claman para ser desenterrados
bajo un árbol, en un regimiento, 
en algún fundo del sur de Chile.
¿Dónde están nuestras amadas, dónde nuestros amados?
Hace cuarenta años que llevo este carbón encendido
y me va quemando por dentro,
pero que no se convierta en cenizas yo procuro.

Vicente Corrotea A

sábado, 13 de julio de 2013

LAS CAMPANAS



No me gustan las campanas

obligadas por sepelios;

Prefiero aquellas que danzan

invitadas por el viento.

martes, 2 de julio de 2013

BAJO UN PORTICO

Por cientos de calles,
ríos que no saben adonde llegar,
corren hombres y mujeres
apretándose, separándose
en espera del bus
o del metro.
Llueve.
Saludos rápidos
los mismos de ayer
va pasando
la vida.










Un hombre oscuro,
foto antigua y degradada,
se recoge
bajo un pórtico.
Un cartón, 
antes caja con alimentos,
le abriga del frío
y la indiferencia.
¿Quién eres?
¿Cuándo olvidaste el calor
de una estufa hogareña?
¿El alcohol te hizo
peregrino obligado?
Somos ríos
que por las calles
no sabemos adonde llegar
A veces
en un pórtico
como el tuyo
por un rato 
nos guarecemos
y pasamos de largo.

               Foto Colección de Google