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viernes, 28 de diciembre de 2012

TU AMOR Y EL MIO


Descubro que mi amor por tí es peregrino
siendo el tuyo indispensable.
Mi amor es de ríos y piedras
y el tuyo de obstinados tiempos.
Mi amor es de volcanes
y el tuyo de lluvias no anunciadas.
El mío proviene de naves lejanas   
y el tuyo de tierra oscura y raíces.

 









Mi amor por tí es la casa
con leña crepitante
mientras te veo por la ventana dura
de los años transcurridos.
El tuyo es la fuerza del océano
derramado sobre mi playa
buscando caricias permanentes
con la sal necesaria
de las alegrías cotidianas,
alumbradas por ese horizonte 
que miramos 
desde la misma ventana.

Fotografía de Mircea-Tiron Tudor    

martes, 10 de abril de 2012

QUÉ HARÍA CON MIS PEDAZOS

Te veía abriendo la puerta 
y saliendo de nuestra casa
cubierta con el manto que te había obsequiado,
absorviéndote la neblina que envolvía la mañana,
dejándome solo.
Era sólo un sueño 
y al despertar descubría 
un rayo paciente de la luna
plateando tu rostro confiado.
Bajo mi piel instalado
el mal sueño oradaba mi paz y alegría.
¿Qué haría, si te fueras, con las palabras
que proclamaron nuestras verdades
o gritamos las injusticias?
¿Qué haría con mi norte,
con nuestro búcaro sin flores?
¿Con quién celebrar el cambio
de las estaciones?.


 













Sin embargo, permaneces a mi lado
en nuestro tálamo de siempre, unidos,
tú soñando no sé qué mundos mejores,
yo mirando tu rostro de reina.
Mañana, después de este silencio nocturno,
haremos el pan que se comparte,
remendaremos nuestras jornadas
-que se gastan con los años-
platicaremos de la receta encontrada
o del último libro que leímos.
Mientras sigo observando
este rayo de luna descendiendo por tu cuerpo.
¿Pero qué haría con mi vida en pedazos
si mañana no estuvieras?


Fotografía tomada de Google.


viernes, 11 de marzo de 2011

RENOVANDO ABRAZOS

Tu historia y la mía se han unido
nuevamente
en esta hora vespertina
sanando heridas y soledades.
Nuestras manos despiertan raíces
hasta hoy quietas y nunca olvidadas
mientras que enmohecidos recatos
son llevados como hojas por el viento.

Con la devoción del peregrino
que regresa a su patria
busco en tu cuerpo de reina sus misterios
y el recuerdo de tu vientre,
tres veces habitado.
Tu aroma de hembra
brota de mil noches silvestres,
de infinitos seres copulares
cuando huelo tu húmeda vulva,
rosa rosada madurando la espera.
Entonces somos aves migratorias
sobre trémulas nubes
remontándonos a regiones
perpetuando el rito de los siglos
sobre el ancestral calendario.


Nos habitamos mutuamente
con silencios y letanías,
restableciendo caricias guardadas
para tus sombras de sal
y de polen,
entregándonos a la vida
o tal vez a la muerte
-¡qué importa!-
llevándonos a la residencia
de los dioses
hasta que el saludo
de la brisa estival de madrugada
aquieta el delirio lejos de las cenizas.

Tienen más luz las últimas estrellas
y un millón de años más
el sol de cada día.


                                                                 Vicente Corrotea A

domingo, 7 de marzo de 2010

ASI TE PREFIERO

Mi provisión de leña es suficiente
pasado el mediodía.
El árbol de mi patio
sigue madurando y descansando en las estaciones
mientras guardo en mi ánfora
el vino de la fiesta.

Es que aún vivo
para decirte que te prefiero como eres,
sencilla y obstinada como geranio,
orgullosa como rosa del valle.
Te prefiero sedienta de vida profunda,
desenterrando esperanzas
y, de rodillas, poniendo brotes de futuro
sobre la tierra gastada.
Te prefiero distante deseándote
o cercana como la noche.

No te quiero perfecta
ni bebiendo te verde tres veces al día;
No me importa el tamaño de tus pechos
ni si tus glúteos son de mieses lejanas
o de lisas maderas sureñas,
o si tus manos están callosas
de tanto darle a la vida.













Te quiero porque me aceptas
con este delirio que no aquieto,
con la cicatriz de un amor que se mantiene
en lontananza,
con mis quehaceres y fracasos,
con mis sueños de sombras y estrellas.

Te quiero, en fin, porque no pides más
de lo que mi alforja contiene.

sábado, 20 de febrero de 2010

PREDICCION

¿Para qué predecir 
lo que puede ser
si estoy contigo?






¿Cómo no predecir
si estoy lejano
que volveré mis pasos
a tu guarida?

miércoles, 11 de noviembre de 2009

OJALA CERRARAS TUS OJOS

Ojalá cerraras tus ojos oscuros
para que no veas en los míos postreros recatos
ni añosas plegarias no escuchadas 
o mi búsqueda incansable de pasos y estaciones.

Con retazos crepusculares en mi piel aún candente
despierto tu suave luz de luna
y la brizna en vendaval se convierte
y ardemos como artorchas iluminando 
de certezas nuestras vidas.
 
De alabastro y viento, de fortalezas y oscuridades,
de infiernos turbulentos y cielos desmedidos 
es nuestro amor,                                                                        
danza interminable consumiendo siglos, 
inmobilizando la jornada en el planeta.
Y soy vino, encuentro, río y quebrada,
madrugador de sueños y distancias
e intérprete de tus gestos sensuales que desgranan al olvido
mis últimas severidades.

miércoles, 28 de marzo de 2007

CUANDO TE ACERCAS

Quiero ser agua tranquila y transparente
o bien tierra profunda,
ser árbol de cien inviernos
cipo de peregrinos.
Quiero ser gusano de húmeda sombra
anónimo como estrella que nadie observa.

Pero cuando tú te me acercas
quiero ser el sol imprescindible,
río, volcán, viento norte, pájaro que vuela.
Siento la fundamental fragancia
de los intersticios del planeta,
de tus cabellos,
de tu sudor y de tu sexo.
Y escucho el reloj de tu corazón
y me asombro del valor de las palabras
cuando ya somos árbol
con raíces fundidas
en la tierra vital de los efectos.

miércoles, 21 de febrero de 2007

LOS MUROS DE TU CASA


Caminando de sur a norte
perdí mi eucologio
en la plaza de algún pueblo.

Vagando
desde muelles oscuros
hasta villorrios alegres
donde la gente
comparte
sueños y amaneceres,
fui olvidando
el antiguo temor a Dios
y a mis setenta demonios.

Hoy solo temo
a los muros de tu casa,
a tu pequeño imperio
de rosas y geranios
y a tu perro
guardián de tu ternura.

Mi rosa roja


Reclamaste por mi rosa roja
pues te hirieron sus espinas.

Caminaste mi sendero

y tus plantas quedaron heridas.

Te ofrecí mi amor entero

y sólo aceptaste una medida.

Cuando volví trayendo leña

mi rosa ya estaba marchita.