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domingo, 19 de abril de 2009

CIRUELO CALLEJERO

Pareces
desestimado fruto de ciruelo callejero
escrito con dolor sobre el cemento
junto al paso peregrino.


Tu voz no fue escuchada entre tantas ofertas,
entre tantas mentiras convertidas en verdades.
Tu voz, perdida en la farándula elegante,
se quedó abandonada en las gavetas de mañíu,
trabajador de mi patria en movimiento.


Ahora tus gritos son pétalos de flores endurecidas
que desgranan antiguos aromas,
viejas conquistas logradas
que se pretenden borrar en nocturnas reuniones.


¿Qué piden los hombres y mujeres que trabajan?
El pan cotidiano y la porción de sueños
en la pequeña patria de la familia.