Mientras por mis venas circula el sol bermejo
y simientes solitarias se estremecen
en mis páramos
veo tus pies desnudos,
despertando presencias dormidas
si tus pasos se acercan a mi ventana rota,
estremeciendo mis rincones
de sombras quietas.

Pero no canto sólo a tus pies
también a tu cintura de cántaro
y de canciones lejanas,
que asedian mis sueños
tras tu cerco de zarzamora
que con mi fuego iré quemando
hasta descubrir tu huerto consentido
con bríos de primavera
afanados por el viento.
Autor: Vicente Corrotea A.
Fotografía seleccionada de Google.
y simientes solitarias se estremecen
en mis páramos
veo tus pies desnudos,
despertando presencias dormidas
si tus pasos se acercan a mi ventana rota,
estremeciendo mis rincones
de sombras quietas.

Pero no canto sólo a tus pies
también a tu cintura de cántaro
y de canciones lejanas,
que asedian mis sueños
tras tu cerco de zarzamora
que con mi fuego iré quemando
hasta descubrir tu huerto consentido
con bríos de primavera
afanados por el viento.
Autor: Vicente Corrotea A.
Fotografía seleccionada de Google.