
Tal vez olvide mis libros y mis poemas,
la página en blanco,
mi tiempo perdido y mi tiempo compartido.
Tal vez hasta olvide a mi perro,
el camino a mi casa, la ventana abierta,
los mil abrazos
y mis transgreciones redentoras.
Hasta olvide hacer las preces
y sin alfabetos
olvide mis sueños no confesados,
mis dudas y mis certezas
y la porción de sol que en mí queda.
Si. Tal vez algún día no recuerde nada.
Sólo tu amor profundo y breve.