Descubro que mi amor por tí es peregrino
siendo el tuyo indispensable.
Mi amor es de ríos y piedras
y el tuyo de obstinados tiempos.
Mi amor es de volcanes
y el tuyo de lluvias no anunciadas.
El mío proviene de naves lejanas
y el tuyo de tierra oscura y raíces.

Mi amor por tí es la casa
con leña crepitante
mientras te veo por la ventana dura
de los años transcurridos.
El tuyo es la fuerza del océano
derramado sobre mi playa
buscando caricias permanentes
con la sal necesaria
de las alegrías cotidianas,
alumbradas por ese horizonte
que miramos
desde la misma ventana.
Fotografía de Mircea-Tiron Tudor