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jueves, 21 de abril de 2011

ABRAZO A LA TIERRA

A la hora en que las flores cargada de rocío
saludan a la aurora
arrastro mi vientre sobre la tierra de sal
y de aguas cristalinas,
de ciudades apretadas y montañas descubiertas.

      Hace mucho tiempo los emperadores
      quemaron los libros sagrados de la tierra
      y los bosques para construir sus palacios.
      Sus soldados mataron a los sacerdotes
      que anunciaban el paso de las estaciones,
      el caudal de los ríos
      y la palabra de sus dioses.
      Desde entonces la tierra no fue sagrada
      sino sólo los emperadores y reyes
      hijos de martillo de dioses
      voraces del esfuerzo
      del humano hormiguero.













La tierra busca la universal esperma
millones de veces diferentes
para prolongar su vida y la nuestra
pues aún es joven y dulce
que nos preparó un hogar con lento esmero
y lo hemos desbaratado.
Guardaba un ramillete de flores
para sus amados humanos
pero los amados lo arrancan de la selva,
la deshonran quemando sus nardos,
y sus miedos han llegado al espasmo
recorriendo todo su rostro azul y verde.

Le he ofrecido mis quehaceres,
ella acogernos un día hasta convertirnos
en raíces del trigo de miles de caderas danzando.
Y la tierra volverá a ser sagrada.

miércoles, 13 de abril de 2011

FLORES SECAS

Han quedado grabadas
en las oscuras paredes de mis cavernas
breves historias de batallas,
de guarniciones abandonadas,
agotantes de ideales,
banderas descoloridas
en indiferentes veranos.
¿Y los sueños de entonces?
¡Ah, los sueños
quedaron atrapados
en la vieja agenda de soldado
como flores secas olvidadas!









Cuando la tinta sobre el papel de los recuerdos
con su borrosa e inestable letra
va desapareciendo poco a poco,
puedo aguantar las duras
puertas del invierno
o salir al sol que se anuncia
pues sigo siendo guerrero insumiso.
Mientras sigo itinerando,
la copa del otoño
se mece con vientos nuevos
y se asoman estrellas
de otras constelaciones.

viernes, 11 de marzo de 2011

RENOVANDO ABRAZOS

Tu historia y la mía se han unido
nuevamente
en esta hora vespertina
sanando heridas y soledades.
Nuestras manos despiertan raíces
hasta hoy quietas y nunca olvidadas
mientras que enmohecidos recatos
son llevados como hojas por el viento.

Con la devoción del peregrino
que regresa a su patria
busco en tu cuerpo de reina sus misterios
y el recuerdo de tu vientre,
tres veces habitado.
Tu aroma de hembra
brota de mil noches silvestres,
de infinitos seres copulares
cuando huelo tu húmeda vulva,
rosa rosada madurando la espera.
Entonces somos aves migratorias
sobre trémulas nubes
remontándonos a regiones
perpetuando el rito de los siglos
sobre el ancestral calendario.


Nos habitamos mutuamente
con silencios y letanías,
restableciendo caricias guardadas
para tus sombras de sal
y de polen,
entregándonos a la vida
o tal vez a la muerte
-¡qué importa!-
llevándonos a la residencia
de los dioses
hasta que el saludo
de la brisa estival de madrugada
aquieta el delirio lejos de las cenizas.

Tienen más luz las últimas estrellas
y un millón de años más
el sol de cada día.


                                                                 Vicente Corrotea A

martes, 8 de marzo de 2011

NO SEGUIRE CORRIENDO


No seguiré corriendo
pretendiendo que le gano tiempo
a esta vida de empujones.
Déjame ir lentamente
oliendo a las manzanas y raíces
o acreditando
la nobleza canina.

No quiero caminar
detrás de otros
ni estar siempre compartiendo
esperanzas comunes.
Prefiero estar en desacuerdo
con tantas voces que gritan
las mismas consignas.










No quiero seguir corriendo
sino pararme frente al sol
que nos alumbra
y al viento jugando en tus cabellos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

HABIA UNA VEZ UN PUEBLO

Me gustaba mi pueblo de sol limpio
y de ventanas abiertas,
de saludos cordiales
con nombres y apellidos,
con historias a veces compartidas
junto a la brisa vespertina.

Caminaba sus calles
con mi ropa de cien jornadas,
peinado con recta partidura
y luciendo zapatos bien lustrados.















Prefería las mujeres morenas
más gruesas que delgadas,
soñadoras más que eficaces,
los niños juntos a los abuelos
jugando en la plaza
esperando que la bandera blanca
les indicara que ya estaba listo
el pan amasado con chicharrones.

Mi pueblo tenía un útero
que protegía los pequeños sueños
y ambiciones
que fueron siendo reemplazados.
Los niños quisieron ser grandes
y se marcharon -como yo- lejos,
los caminos se hicieron carreteras
desvaneciendo la quietud,
empañando la brisa
mientras que muchos saludos
se convirtieron en cuchillas.

lunes, 4 de octubre de 2010

MI CASA

Era de barro mi casa,
de adobe sólido y robusto
como mis jóvenes certezas
heredadas,
con mis oraciones y ritos
a un dios paternal.

Más tarde
sobrevino el espanto
mi casa se desplazaba
bajo las aguas infinitas
de la estación desnuda
donde los brotes
aún se ocultan
en el subsuelo movedizo.
Las puertas se abrían
y volvían a cerrarse.
Mis poemas y mi dibujos
nutridos de juventud,
y mi eucologio
se retorcían
por las negras calles
junto al estiércol
de antiguos caballos
montados por jinetes
episcopales.









Cuando
el sol fue apareciendo
apenas tibio y luminoso
fui descubriendo mi casa
que conservaba sus cimientos,
algunos recuerdos
y una pelota de trapo
y de confidencias.

Desterrado
de mi patria
sentí la soledad
de las noches
levantando la casa
nuevamente,
ya no de barro
sino de ladrillos
unidos por el cemento
y los delgados
dedos de fierro.
Una buganvilia sube
cubriendo la pared poniente.
Siguen habiendo sombras
y tareas inconclusas
de alfarero.
Mi casa es de miel,
de sal y de barros profundos.
Todo se une
como un universo.
Está
mejor que antes
de conocerte,
con las puertas abiertas
para que veas mi patio.
y conversar de la vida
de los amigos
y de la nuestra.

martes, 13 de julio de 2010

HOY Y CUANDO SEA GRANDE

Alboroto de pájaros en primavera.
Torbellino de sueños y esperanzas.
Danza infatigable de vida. 
Guía de bosques y sus madrigueras.
Leño encendido de purezas.
Viajero de caminos inesperados,
deslumbrado de luna, planetas 
y volantines.
Caballero combatiente de dragones.
Descubridor de estrellas
que obliga a que lo sigan
antes que ellas agonicen.
Hermano de perros
que abraza sin importarle alcurnias
ni cicatrices de antiguas contiendas.
Agenda apretada hasta cuando sea grande.

















Incomodan a veces sus pequeñas razones
a las nuestras de mármol y cenizas.
Ojalá como a él me importara
el agua de la lluvia
que pisa alegre e insumiso
a mis consejos,
mas que el mar que ansío y no toco.


Tengo en mis bodegas
vinos dulces y amargos, 
gritos y silencios,
profesías y complicidades,
abrazos y abandonos
y pequeños poemas
de mi pequeña alma.
Lo mejor de mí 
lo guardo
para mi nieto Renato.

domingo, 4 de julio de 2010

MUJERES

Como tú me he encontrado en la vida con muchas personas, algunas de ellas muy importantes o que han influído muy positivamente en mí no tanto porque me enseñaron ciertos conceptos o novedades, sino más bien porque su experiencia abarcó la mía con respetuosa elegría  hace unas dos décadas. Ellas fueron mujeres que descubrían su ser femenino digno, en una sociedad androcéntrica que casi las negaba.
En esos años -motivado por ellas, las que conocí personalmente y por las otras que conocí sólo por sus escritos- hice un poema que había quedado olvidado dentro de  uno de mis libros. Y quiero presentártelo tal cual está, como un homenaje a aquellas que me enseñaron y me enseñan existencialmente a vivir mejor mi masculinidad comprendiendo y admirando nuestras diferencias.

OTRAS GERMINACIONES

En esta estación de encuentros y despedidas
en que nos reconocemos
siendo aún forasteros,
unas hermanas se detienen y me hablan
de nubes y de truenos,
de alondras y de escorpiones,
rescatándome de la gran carretera
millones de veces transitada,
para deambular por los senderos
de humildes geranios.
Descubro mi cuerpo por el sol alumbrado,
mis vísceras, mis emociones y mis sentidos.

Ellas son mujeres con cuerpo y alma de mujeres
que pertenecen al mundo en sus dolores y placeres,
exigiendo su propia calidad provenida
de la misma arcilla que modelara lo masculino.
Son mujeres que ríen, se enfadan, gritan y rayan
sus consignas en la pared blanca 
del Edificio de las Antiguas Ordenanzas.
Hablan con sus cuerpos desnudos de explicaciones,
de códigos y de mandamientos que regulan
los cielos y los infiernos,
las edades y las luchas, las treguas y las prioridades.
Me enseñan que es más importante el amor
en gestos y palabras, y en mil abrazos liberados
de las mazmorras patriarcales
con sus altares mercantiles donde mueren
la belleza y la esperanza.

 













Hoy casi no bebo
en las antiguas cisternas establecidas
sino en fuentes que brotan del corazón de la tierra.
Hoy es más la miel que la simetría del panal
abriéndose las ventanas
a la grandeza de las cosas sencillas,
a las desconocidas obras que sostienen el mundo.
Se va alejando el guerrero ocioso con su lanza.
Se detendrá algún día la danza del mercado
que impuso sus ritmos y dogmas perversos
y el grito de humanidad anuncie,
por voces de mujeres y también de hombres,
la víspera en que todos seremos hermanos
diferentes e iguales. 

jueves, 10 de junio de 2010

ME GUSTA TU CUERPO

Me gusta contemplar
tu cuerpo desnudo
como a una constelación lejana
que nadie ha descubierto,
no para escudriñar tu pasado
que sólo a tí pertenece
sino algún dolor si lo tuvieses
para remediarlo
o tus sueños con mis sueños
compartirlos.










Me dejas que yo comience
oliendo y rozando

cada esquina de tu plaza
donde corren tus deseos
y emociones,
esos secretos rincones
de tus pies de jazmines,
de tus piernas vigorosas,
de tus senos rivales en caricias,
de tus brazos que abrazan,
de tu vulva palpitante,
selva húmeda y silenciosa,
bondadosa y exigente
de mi nobleza masculina,
que termina vencida,
sin relojes miserables,
en tu pulpa de pétalos de rosas


Dices levantarte
hasta tocar las nubes
aunque sigas tendida en mi lecho
de caballos desbocados
y suicidas,
sintiéndonos niños
creando sus propios juegos
o sabios poseyendo la llave
del universo
y del presente único
sin fronteras,
para morir y seguir viviendo
en cada oficio de hiedra
con su luminosa novedad,
atributo de cada encuentro.

miércoles, 28 de abril de 2010

QUISE

Quise platicar
con nocturna charca por el camino a tu casa
y huyeron las estrellas.


Quise sentir
el viento matutino que viene de tus regiones
y se detuvo silencioso.
 










Quise beber
el rocío sobre mis jazmines aún dormidos
y eran tus lágrimas.

domingo, 7 de marzo de 2010

ASI TE PREFIERO

Mi provisión de leña es suficiente
pasado el mediodía.
El árbol de mi patio
sigue madurando y descansando en las estaciones
mientras guardo en mi ánfora
el vino de la fiesta.

Es que aún vivo
para decirte que te prefiero como eres,
sencilla y obstinada como geranio,
orgullosa como rosa del valle.
Te prefiero sedienta de vida profunda,
desenterrando esperanzas
y, de rodillas, poniendo brotes de futuro
sobre la tierra gastada.
Te prefiero distante deseándote
o cercana como la noche.

No te quiero perfecta
ni bebiendo te verde tres veces al día;
No me importa el tamaño de tus pechos
ni si tus glúteos son de mieses lejanas
o de lisas maderas sureñas,
o si tus manos están callosas
de tanto darle a la vida.













Te quiero porque me aceptas
con este delirio que no aquieto,
con la cicatriz de un amor que se mantiene
en lontananza,
con mis quehaceres y fracasos,
con mis sueños de sombras y estrellas.

Te quiero, en fin, porque no pides más
de lo que mi alforja contiene.

sábado, 20 de febrero de 2010

PREDICCION

¿Para qué predecir 
lo que puede ser
si estoy contigo?






¿Cómo no predecir
si estoy lejano
que volveré mis pasos
a tu guarida?

viernes, 19 de febrero de 2010

MIS VERSOS SON HUELLAS

Son huellas de peregrino mis versos
empecinados en horadar la tierra
en busca de silencio y sabiduría
Son las oscuras pertenencias que arrastra
el vagabundo solitario:
alguna llave de puerta olvidada,
piedras de constelación lejana,
guijarros que lleva a cuestas 
como yo mis versos engendrados,
esos que necesito como el viento a las hierbas
que sacude con ternura
para no sentirse solo.


Mis poemas son trigo de la jornada
aunque escasos deben ser los que hacen pan
con su carne.
Son algas abrazándose
a voces infinitas y cercanas.
Son la tierra caliente que alguien refresca
con manos de aromas silvestres
en la humedad del rito de la vida,
de comunión y asombro,
de sosiego de estrellas sucumbiendo a la aurora,
anuncio de nueva jornada.

lunes, 30 de noviembre de 2009

¿COMO DESPERTAR A MI NIÑO?

¿Cómo despertar a mi niño
escarcha fría en mi memoria,
inmóvil en amarillentas fotografías,
sueños y pantalones cortados a la rodilla,
almohada dormida en noches eternas sin caricias?


¿Cómo despertar a mi niño
si he sido albañil levantando cercas,
o esperando el crecimiento de la zarzamora
para que el niño el mundo no vea?
Es cierto, niño dormido, que hay intenciones
no reveladas, caminos interrumpidos,
premuras infinitas sin causas.


¿Cómo despertar a mi niño que llevo dentro
si duerme en su cama antigua?
He comenzado a hablarle quedamente
de paltos, perales, geranios y rosas,
de gallinas y pollos, 
del Bobby en el patio de la casa 
y no despierta.

 










¡Mi niño, abre tus ojos!
Quiero mirar las auroras junto contigo,
construir silencios y palabras.
Sólo unas palabras serán suficientes,
niño de mi alma, unas breves palabras,
ubre alimentaria de vida y consuelo.


Quiero contarte que ya no vivo 
con una pena en el alma y un silvo en el camimo,
que mis temores han enmohecidos
por abrazos y sueños.
Es cierto que aún tropiezo pero ahora me perdono,
que quedan soledades 
pero mi puerta está siempre abierta.


Despierta niño en el fondo de mi alma,
tenemos tiempo de ser amigos.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

OJALA CERRARAS TUS OJOS

Ojalá cerraras tus ojos oscuros
para que no veas en los míos postreros recatos
ni añosas plegarias no escuchadas 
o mi búsqueda incansable de pasos y estaciones.

Con retazos crepusculares en mi piel aún candente
despierto tu suave luz de luna
y la brizna en vendaval se convierte
y ardemos como artorchas iluminando 
de certezas nuestras vidas.
 
De alabastro y viento, de fortalezas y oscuridades,
de infiernos turbulentos y cielos desmedidos 
es nuestro amor,                                                                        
danza interminable consumiendo siglos, 
inmobilizando la jornada en el planeta.
Y soy vino, encuentro, río y quebrada,
madrugador de sueños y distancias
e intérprete de tus gestos sensuales que desgranan al olvido
mis últimas severidades.